Ezine de divulgación literaria

José María Egúren — poeta peruano modernista - Eguren transitó del verso canónico al verso libre".  

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LA NIÑA DE LA LAMPARA AZUL

En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul.
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Agil y risueña se insinúa
y su alma seductora brilla,
tiembla en su cabello la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa
con fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura
y besos de amor matutino
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,
hiende leda; vaporoso tul:
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.

CANCION MARINA

Cuando viva grana
el cielo arrebola,
viene la chalana
de la verde ola.

En ella lontana,
dulce barcarola
canta una hermosura marina, pagana,
que siempre está sola.

En la transparente
mañana azulina
baja en la corriente
de la verde ondina.

Al banco de arena
va, con cinta gualda,
la esquiva morena
de ojos de esmeralda.

Pescadores viejos
le envían sus loas;
la siguen, de lejos,
en mustias canoas.

Y los bogadores
de las yolas finas,
en vano le rinden sus ansias de amores,
en las mandolinas.

En clara mañana,
cuando las arenas la luz tornasola
vira la chalana
de la verde ola.

En su barcarola,
la niña se pierde,
en la playa sola
de la costa verde.

 LIED I

Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.

Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.

Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino,
señales de muriente dolor.

Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.

Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.

Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.


EL DUQUE

Hoy se casa el duque Nuez;
viene el chantre,viene el juez
y con pendones escarlata
florida cabalgata;
a la una, a las dos, a las diez;
que se casa el Duque primor con la hija de Clavo de Olor.
Allí están, con pieles de bisonte,
los caballos de Lobo del Monte,
y con ceño triunfante,
Galo cetrino, Rodolfo Montante.
Y en la capilla está la bella,
mas no ha venido el duque tras ella;
los magnates postradores,
aduladores
al suelo el penacho inclinan;
los corvados, los bisiestos
dan sus gestos, sus gestos, sus gestos;
y la turba melenuda
estornuda,estornuda, estornuda.
Y a los pórticos y a los espacios
mira la novia con ardor...
son sus ojos dos topacios
de brillor.
Y hacen fieros ademanes,
nobles rojos como alacranes;
concentrando sus resuellos
grita el más hercúleo de ellos:
¿Quién al gran Duque entretiene?...
ya el gran cotejo se irrita!...
Pero el Duque no viene...
se lo ha comido Paquita.

LOS ROBLES

En la curva del camino
dos robles lloraban como dos niños.

Y había paz en los campos,
y en la mágica luz del cielo santo.

Yo recuerdo la rondalla
de la onda florida de la mañana.

En la noria de la vega,
las risas y las dulces pastorelas.

Por los lejanos olivos,
amoroso canto de caramillos.

Con la calma campesina,
como de incienso el humo subía.

Y en la curva del camino
los robles lloraban como dos niños.

EL ANDARIN DE LA NOCHE

El oscuro andarín de la noche,
detiene el paso junto a la torre,
y al centinela,
le anuncia roja, cercana guerra.

Le dice al viejo de la cabaña
que hay batidores en la sabana;
sordas linternas
en los juncales y oscuras sendas.

A las ciudades capitolinas
va el pregonero de la desdicha,
y, en la tiniebla
del extramuro, tardo se aleja.

En la batalla cayó la torre;
siguieron ruinas, desolaciones;
canes sombríos
buscan los muertos en los caminos.

Suenan los bombos y las trompetas
y las picotas y las cadenas;
y nadie ha visto, por el confín,
nadie recuerda
al andarín.


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