Orión - ezine de divulgación literaria
Pablo Neruda y Salvador Allende

PABLO NERUDA
Poeta chileno (), Premio Nobel de Literatura, con ampla producción poética que abarca lo romántico asi como también lo social y político.
Desde joven adoptó una pósición de izquierda y la mantuvo a lo largo de su vida.


DE ALTURAS DE MACCHU PICCHU

Piedra en la piedra, el hombre, ¿dónde estuvo?

Aire en el aire, el hombre, ¿dónde estuvo?

Tiempo en el tiempo, el hombre, ¿dónde estuvo?

¿Fuiste también el pedacito roto

del hombre inconcluso, de águila vacía

que por las calles de hoy, que por las huellas,

que por las hojas del otoño muerto

va machacando el alma hasta la tumba?

La pobre mano, el pie, la pobre vida...

Los días de la luz deshilachada	

en ti, como lluvia

sobre las banderillas de la fiesta,

dieron pétalo de su alimento oscuro

en la boca vacía?

	Hambre, coral del hombre,

hambre, planta secreta, raíz de los leñadores,

hambre, subió tu raya de arrecife

hasta estas altas torres desprendidas?

Yo te interrogo, sal de los caminos,

muéstrame la cuchara, déjame, arquitectura,

roer con un palito los estambres de piedra,

subir todos los escalones del aire hasta el vacío,

rascar la entraña hasta tocar el hombre.

Macchu Picchu, pusiste

piedras en la piedra, y en la base, harapo?

Carbón sobre carbón, y en el fondo lágrima?

Fuego en el oro, y en él, temblando el rojo

goterón de la sangre?

¡Devuélveme el esclavo que enterraste!

Sacude de las tierras el pan duro

del miserable, muéstrame los vestidos

del siervo y su ventana.

Dime cómo durmió cuando vivía.

Dime si fue un sueño

ronco, entreabierto, como un hoyo negro

hecho por la fatiga sobre el muro.

El muro, el muro! Si sobre su sueño

gravitó cada piso de piedra, y si cayó bajo ella

como bajo una luna, con el sueño!

Antigua América, novia sumergida,

también tus dedos,

los que la rosa abstracta y la línea del río, los

que el pecho sangriento del nuevo cereal trasladaron

hasta la tela de materia radiante, hasta las duras cavidades,

también, también, América enterrada, guardaste en lo

	más bajo,

en el amargo intestino, como un águila, el hambre?



POEMA VEINTE

Puedo escribir los versos
más tristes esta noche.
Escribir por ejemplo;
"La noche está estrellada,
y tiritan azules,
los astros,
los astros a lo lejos"

El viento de la noche
gira en el cielo
gira en el cielo y canta
puedo escribir los versos
más tristes esta noche,
yo la quise, a veces
ella también me quiso.

En las noches como ésta
la tuve en mis brazos
la besé tantas veces
bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces
yo también la quería
cómo no haber amado
sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos
más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo.
Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa,
más intensa sin ella.
Y el verso cae el alma
como el pasto al rocío.

Qué importa que mi amor
no pudiera guardarla.
La noche está estrellada
y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos
alguien canta. A lo lejos
mi alma no se contenta
con haberla perdido.

Como para acercarla
mi mirada la busca,
mi corazón la busca,
y ella no está conmigo.

La misma noche que hace
blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces,
ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto,
pero cuanto la quise.
Mi voz buscaba el viento
para tocar su oido.
De otro. Será de otro,
como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro.
Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto,
pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor,
y tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta
la tuve en mis brazos.
Mi alma no se contenta
con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella
me cause y que éstos sean los últimos versos
que yo le escribo.



ME GUSTAS CUANDO CALLAS

Me gustas cuando callas
porque estas como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza.
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas
porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea acierto.