Orión - ezine de divulgación literaria

INTRODUCCION AL CUENTO ORAL POPOL VUH

(Texto parcial)
Introducción de Adrian Recinos

   INDICE DE POETAS


Este es el principio de las antiguas historias de este lugar llamado Quiché. Aquí escribiremos y comenzaremos las antiguas historias, el principio y el origen de todo lo que se hizo en la ciudad de Quiché, por las tribus de la nación Quiché.



Los pueblos del continente americano no se encontraban al tiempo del descubrimiento en el estado de atraso que generalmente se cree. En lo material habían alcanzado un notable grado de adelanto, a pesar de su aislamiento del resto del mundo, como lo demuestran las obras de arquitectura, los caminos de los incas del Perú y de los aztecas de Méjico y los mayas de Guatemala y Yucatán, la organización social y política y las conquistas en el orden intelectual. Los mayas, especialmente,poseían conocimientos exactos de los movimientos de los astros, un calendario perfecto y una sorprendente aptitud para los trabajos literarios y artísticos.

Los primitivos habitantes de esta región (los mayas de Yucatán y los quichés y Cakchiqueles de Guatemala), poseian sistema propio de escrituras. Por medio de sus signos y caracteres escribían los datos de su comercio, sus noticias cronológicas, geográficas e históricas.
Después, los mismos espanoles que tomaron a su cargo la instrucción religiosa de los indios, se preocuparon desde un principio por ensenarles a hablar y leer la lengua castellana.

A principios del siglo XVIII el padre Fray Francisco Ximénez de la orden de Santo Domingo, quién había llegado de España a Guatemala en 1688 "en una barcada de religiosos" desempeñaba el curato del pintoresco pueblo de Santo Tomás Chuilá, hoy Chichicastenango, donde se conservaba y existe todavía la antigua tradición de los indios quichés.

Gracias a su carácter bondadose, este cura consiguió que los indios le dieran a conocer un libro escrito pocos años después de la conquista española en la lengua Quiché con auxilio del alfabeto castellano.

El Padre Ximénez se interesó vivamente en el hallazgo y se dedicó con ahinco a estudiarlo y a traducirlo a su propio idioma.

Como garantía de la veracidad de su traducción, el buen frayle transcribió íntegro el texto quiché del documento indígena, y junto a él en columnas paralelas, insertó su traducción castellana. Este manuscrito se conserva actualmente en la Biblioteca Newberry de Chicago.

El nombre de su autor se ignora en absoluto. Solamente se sabe lo que dice el propio manuscrito, o sea que existia antiguamente un libro llamado Popol Vuh en dónde se refería claramente el orígen del mundo y de la raza aborígen todo lo cual veían los reyes en él, y que, como ese libro ya no existía, se escribía esta narración "ya dentro de la Ley de Dios en el Cristianismo".
Esta primera traducción del P. Ximenez no era muy clara; apegada estrictamente al original, a veces era difícil de leer y de oscuro sentido; pero él la revisó, la hizo menos literal y de más agradable lectura y la incluyó en el primer tomo de su extensa Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala que terminó hacia el año 1722. Escribió además el laborioso fraile otra importante obra, el en dos volúmenes, de los cuales el primero, de 204 folios dobles, contiene un vocabulario, y el segundo una gramática de dichas tres lenguas, que consta de 92 folios dobles, o sean 184 páginas.
En esta obra hizo Ximenez un estudio minucioso de la lengua Quiché siguiendo el método de la gramática latina y señalando las relaciones y diferencias que existen entre las tres lenguas que aún se hablan en Guatemala. Brasseur de Bourbourg se aprovechó bien de este trabajo para componer su Grammaire de la Langue Quichée que publicó en París en 1862.




PREAMBULO

Este es el principio de las antiguas historias de este lugar llamado Quiché. Aquí escribiremos y comenzaremos las antiguas historias, el principio y el origen de todo lo que se hizo en la ciudad de Quiché, por las tribus de la nación Quiché.

Y aquí traeremos la manifestación, la publicación y la narración de lo que estaba oculto, la revelación por Tzacol, Bitol, Alom, Qaholom, que se llaman Hunahpú-Vuch, Hunahpú-Utiú, Zaqui-Nimá-Tziís, Tepeu, Gucumatz, u Qux Cho, u Qux Paló, Ah Raxá Lac, Ah Raxá Tzel, así llamados. Y [al mismo tiempo] la declaración, la narración conjuntas de la Abuela y el Abuelo, así llamados en las historias Quichés, cuando contaban todo lo que hicieron en el principio de la vida, el principio de la historia.

Esto lo escribiremos ya dentro de la ley de Dios, en el Cristianismo; lo sacaremos a luz porque ya no se ve el Popo Vuh, así llamado, donde se veía claramente la venida del otro lado del mar, la narración de nuestra oscuridad, y se veía claramente la vida.




POPOL VUH, LAS ANTIGUAS HISTORIAS DEL QUICHE
Cuento oral - Anónimo
Capítulo III

En seguida fueron aniquilados, destruidos y deshechos los muñecos de palo, y recibieron la muerte.
Una inundación fue producida por el Corazón del Cielo; un gran diluvio se formó, que cayó sobre las cabezas de los muñecos de palo.
De tzité se hizo la carne del hombre, pero cuando la mujer fue labrada por el Creador y el Formador, se hizo de espadaña la carne de la mujer. Estos materiales quisieron el Creador y el Formador que entraran en su composición.
Pero no pensaban, no hablaban con su Creador y su Formador, que los habían hecho, que los habían creado. Y por esta razón fueron muertos, fueron anegados. Una resina abundante vino del cielo. El llamado Xecotcovach llegó y les vació los ojos; Camalotz vino a cortarles la cabeza; y vino Coltzbalam y les devoró las carnes. El Tucumbalam llegó también y les quebró y magulló los huesos.
Y ésto fue para castigarlos porque no habían pensado en su madre, ni en su padre, el Corazón del Cielo, llamado Huracán. Y por éste motivo se oscureció la faz de la tierra y comenzó una lluvia negra, una lluvia de día, una lluvia de noche.
LLegaron entonces los animales pequeños, los animales grandes, y los palos y las piedras les golpearon las caras. Y se pusieron todos a hablar; sus tinajas, sus comales, sus platos, sus ollas, sus piedras de moler, todos se levantaron y les golpearon las caras.
-Mucho mal nos hacíais; nos comíais, y nosssotros ahora os morderemos -les dijeron sus perros y sus aves de corral.
Y las piedras de moler: -Eramos atormentadas por vosotros; cada dia, de noche, al amanecer, todo el tiempo hacían holi, huqui, huqui nuestras caras, a causa de vosotros. Este era el tributo que os pagábamos. Pero ahora que habeis dejado de ser hombres probaréis nuestras fuerzas. Moleremos y reduciremos a polvo vuestras carnes, les dijeron sus piedras de moler.
Y he aquí que sus perros hablaron y les dijeron: -Por que no nos dabais nuestra comida? Apenas estábamos mirando y ya nos arrojabais de vuestro lado y nos echabais fuera. Siempre teniais listo un palo para pegarnos mientras comíais.
Asi era como nos tratabais. Nosotros no podiamos hablar. Quizás no os diéramos muerte ahora; pero por que no refelexionais, por que no pensabais en vosotros mismos? Ahora nosotros os destruiremos; ahora probaréis vosotros los dientes que hay en nuestra boca -Os devoraremos -dijeron los perros, y luego les destrozaron las caras.
Y a su vez sus comales, sus ollas les hablaron así:
-Dolor y sufrimientos nos causabais. Nuessstra boca y nuestras caras estaban tiznadas, siempre estábamos puestos sobre el fuego y nos quemabais como si no sintiéramos dolor. Ahora probaréis vosotros, os quemaremos, dijeron sus ollas, y todos les destrozaron las caras. Las piedras del hogar, que estaban amontonadas, se arrojaron directamente desde el fuego contra sus cabezas causándoles dolor.
Desesperados corrían de un lado para otro; querían subirse sobre las casas y las casas se caían y los arrojaban al suelo; querían subirse sobre los árboles y los árboles los lanzaban a lo lejos; querían entrar en las cavernas y las cavernas se cerraban ante ellos.Así fue la ruina de los hombres que habían sido creados y formados, de los hombres hechos para ser destruidos y aniquilados: a todos les fueron destrozados las bocas y las caras.
Y dicen que la descendencia de aquellos son los monos que existen ahora en los bosques; éstos son la muestra de aquéllos, porque sólo de palo fue hecha su carne por el Creador y el Formador.
Y por esta razón el mono se parece al hombre, es la muestra de una generación de hombres creados, de hombres formados que eran solamente muñecos y hechos solamente de madera.




Al presente no tenemos copia electrónica completa de este cuento. Para obtener el libro sobre este tema, ir a Centro de Estudios del Mundo Maya





arriba
ARRIBA